Chivas cumple 112 años de vida en el futbol mexicana, una larga historia que lo mantiene como uno de los clubes más populares de México, ya sea por su plantel repleto de nacionales, el que sean el némesis del América o la recordada época del Campeonísimo, existen razones para ser aficionado de este club.

Este aniversario no es igual a otros, a pesar de haber obtenido el título de la Liga de Campeones de Concacaf y el pase al Mundial de Clubes, la afición y el entorno del equipo se encuentran en un punto de mucha diferencia.

Los jugadores comenzaron la rebelión después de dar a conocer por información filtrada a periodistas que no habían recibido pagos por diversos premios de la pasada temporada, causando un malestar generalizado en el interior.

Francisco Gabriel de Anda, presidente deportivo del Rebaño, llegó para mediar la situación, pero solo ha polarizado más el tema al tratarlo como no de su prioridad al no ser tomadas las decisiones durante su administración.

Este pleito en el que también se incluyen los malos tratos a Oswaldo Alanís, parece que serán resueltos en Chivas dejando ir a los elementos que comenzaron el movimiento.

Rodolfo Pizarro es el primer elemento señalado, quien a pesar de ser uno de los elementos destacados del club, podría dejarlo para irse a los Rayados de Monterrey, equipo con el que el propio jugador también estaría negociando, dejando atrás su sueño de ir a Europa.

Rodolfo Cota también no sería renovado, en su caso por la cantidad económica que se pide para su fichaje al ya no tener la intención Tuzos de prestarlo. A la lista se puede sumar Alan Pulido, quien también podría dejar el club.

La afición ha respondido de manera fuerte y exige resultados, además de la permanencia de sus ídolos, en especial en el caso de Pizarro, lanzado desplegados e inclusive utilizando plataformas de recolección de firmas para apoyar su estadía en el club.

Chivas pasó del éxito a la realidad en poco tiempo, sus elementos comienzan a crecerse y si la directiva no toma las decisiones correctas podría irse el equipo de sus manos en un semestre de alta importancia por lo que se juega.