Llega la jornada 11 de la Liga Mx, el torneo comienza a asentarse y los equipos evalúan cómo recuperar lo perdido o seguir fortaleciéndose en busca de tomar el mejor nivel para la liguilla.

En el caso de los equipos poblanos, ambos siguen estando necesitados de triunfos, uno para consolidar su proyecto y dejar de ser una sorpresa para ser realidad y otro para recuperarse de un pésimo arranque que lo ha metido en graves problemas.

Comenzando con el Club Puebla, juega en este Viernes Botanero ante los Rojinegros del Atlas en el Estadio Jalisco a las 21:00 horas en un partido donde encuentra una nueva oportunidad para brillar de visita.

Después de romper sus propios fantasmas y sorprender a Rayados de Monterrey, ante Atlas surge una posibilidad inigualable para salir con los tres puntos del Jalisco, teniendo un equipo más balanceado y con mejores herramientas de juego, a pesar de que podría verse debilitado por las posibles ausencias de Alejandro Chumacero y Bryan Angulo.

En el caso de los Rojinegros, solo suma cuatro puntos en el torneo, todos ellos sumados como local, con un equipo que ha cada jornada sigue dejando dudas, que con Rubén Omar Romano simplemente no arranca y podría terminar por luchar el descenso.

Por otra parte, Lobos BUAP recibe en el Estadio Universitario a Chivas este sábado 10 de marzo a las 17:00, un partido que mide a dos de los peores equipos en cuestión de números en este campeonato.

Ambos cuadros suman ocho unidades, teniendo entre los dos 37 goles en contra con diez derrotas, lo que habla de lo mal que lo han pasado en el torneo.

Por más grave que parezca, el partido puede ser más que interesante, debido a que Chivas a lucido mejor de visitante, donde suma una victoria y tres empates; ante Lobos que ha sumado todos sus puntos en casa con dos triunfos y dos empates, además de que sus sistemas de juego llaman a la velocidad y al juego ofensivo.

Con posibilidad de ver un gran juego, esperemos que al cuadro de Rafael Puente le llame el orgullo deportivo y de nueva cuenta salga con todo para intimidar a Chivas y dejarlo en el fondo de la tabla.