Enrique Meza tiene números que ha simple vista que no espantan a nadie, solo teniendo tres victorias en ocho partidos dirigidos al frente de Club Puebla en Liga Mx, pero su valor radica en lo que se ve en la cancha y en el trabajo que muestra ha cada semana.

Ante Cruz Azul en Copa Mx, el Ojitos volvió a demostrar la clase de técnico que es y cómo la experiencia en este negocio también te puede hacer ganar partidos. Su sistema es simple, defender y en el contragolpe matar, teniendo para ello un orden, palabra desconocida para el equipo desde hace varias temporadas.

De nueva cuenta, el tener un equipo bien parado le permitió obtener las oportunidades para ganar. Sabiendo que Cruz Azul iría en busca del partido, se posicionó bien en el fondo y con la velocidad de Félix Micolta le terminó por ganar el partido.

De igual forma, este encuentro le funcionó como una buena prueba para conocer a sus refuerzos, aquí teniendo que meter el buen trabajo de Juan Reynoso, al recomendar gente con espíritu y garra, algo más que necesario para un club que sigue en constante lucha por el descenso.

En la primera jugada que participó, Anderson Santamaría ya mostraba su actitud como defensa central, mientras Alejandro Chucamero volvió a mostrar el tanque que es medio campo y el buen toque que tiene y que le ha permitido anotar al menos cinco goles por temporada sin ser delantero.

Enrique Meza es una institución en la dirección técnica y en el Club Puebla ha encontrado una gran plataforma de trabajo para desarrollar todo lo estudiado, sin ser necesariamente espectacular, le ha dado a su afición importantes resultados que antes no conocía en el corto plazo, quién sabe hasta dónde pueda llegar el equipo en caso de mantener el estilo.