Lobos BUAP tuvo uno de los comienzos menos deseados por la afición y su directiva al tener dos graves derrotas ante Santos Laguna y Gallos Blancos de Querétaro, la primera al ser víctima de las circunstancias y la segunda por su falta de entender al rival de enfrente, con una similitud en ambos, su atrevido sistema de juego.

Desde su llegada al equipo en el Ascenso Mx, Rafael Puente fue claro en sus ideales, tener un equipo ofensivo y en el que el buen control de la pelota, así como la disposición de ir al frente predominen, una bella idea de futbol, pero que pocos resultados garantiza.

Este tipo de sistemas funcionan cuando tu conjunto en general es equilibrado, cuando en todos los sectores de la cancha cuentas con hombres de confianza capaz de hacer el trabajo.

Poniendo ejemplos globales, muchos recuerdan el Barcelona ofensivo de Joshep Guardiola, pero también los graves errores cometidos en portería por Víctor Valdés, algo que cambió desde la llegada de Ter Stegen, las garantías que brinda un jugador de alta técnica en su especialidad.

Poniéndonos en el tema de Lobos BUAP, sus elementos en ataque pueden ofrecer garantías, caso como el de Julián Quiñones quien peleó el liderato de goleo el torneo pasado o Amaury Escoto, jugador que supo echarse el equipo al hombro cuando los extranjeros estuvieron ausentes.

Pero, volteemos a la zona defensiva, donde encontraremos a jugadores veteranos y que no ofrecen alguna garantía. Esto es el caso de Francisco Rodríguez y Facundo Erpen, elementos que ya han dejado ver lo mejor de juego y ahora ven la última parte de su carrera, quienes sirven como buenos complementos, pero ya no como líderes de zaga.

En su intento de ser ofensivo y agobiar al rival, Lobos deja al descubierto una defensa mal parada, lenta, ineficaz, incapaz de parar a los atacantes por tierra y que no sabe como obligar al juego por las bandas para poder lucir a balón parado. Aunque en el arco tienen a un buen elemento como Lucero Álvarez, no es capaz de intervenir en todas las jugadas que le crean en su contra.

De igual forma, si ha esto le sumamos el mal momento que pasan los jugadores ofensivos, veremos a un equipo en problemas al descubierto de todos.

Valor tiene el hecho de permear esta idea en el futbol, siempre deben valorarse las formas y la iniciativa para querer ser mejor que el rival con planteamientos como el de Lobos, pero en el camino está dejando resultados que podrían costar caro en el descenso.

Con dos jornadas completas, los licántropos debieron aprender importantes lecciones para mantener la categoría y ya con soltura poder desplegar el futbol que tanto desean.