Rayados y Tigres abren al serie en la final del futbol mexicano con el partido de ida a realizarse en el Estadio Universitario, un encuentro más que importante para las instituciones, pero sobre todo para el futbol regiomontano, uno que se ha cansado de tener éxitos y busca en este partido tener una plataforma para mostrar la calidad de su estructura.

No es sorpresa para nadie allegado al futbol que estos dos hayan llegado a la final, los dos mejores equipos del campeonato, los de mejores inversiones y con calidad deportiva que comienza a distinguirles.

Esta no es solo una final por el orgullo regiomontano, es una donde se puede demostrar que el modelo del futbol a seguir se encuentra en el norte del país, no en las ideas apagadas que se manejan en el capital de México, con un equipo destrozado y con problemas como Pumas, o uno metido en la mediocridad como Cruz Azul, que cumple hoy 20 años sin ser campeón.

Mucho han hecho los equipos del norte para recibir reconocimiento a nivel nacional y para eso sirve esta final, darle finalmente su lugar al futbol regio, uno que ha crecido en estructura y que se ha vuelto una oferta interesante para los futbolistas extranjeros, un modelo de crecimiento que debería ser replicado, pero que sigue siendo visto con recelo.

Los dos equipos mostraron esta temporada que están fuera de esta liga y pueden llegar a dominarla, más en el caso de Tigres, equipo que llega a su tercera final consecutiva.

Deportivamente hablando, la única duda es si el encuentro logrará llenar las expectativas, esto al tener dos planteles llenos de calidad y talento a la ofensiva, pero dos técnicos que por ganar son capaces de cualquier cosa.

No hay que dejarse engañar, tanto Antonio Mohamed como Ricardo Ferretti planean el futbol de una manera defensiva, pero han encontrado potencia en ataque gracias a los jugadores con los que disponen, no tanto porque así deseen jugar, por lo que si ambos directores lo deciden, podríamos tener una final cerrada, amarrada, un típico partido de torneo regular.

El orgullo y las emociones del público en ambos escenarios podrían ayudarnos a tener una final espectacular. El gran escenario para que los equipos regios luzcan ha llegado, que esta final sea inolvidable y no solo una más.