Finalmente llegó el tan esperado primer duelo en temporada regular de Club Puebla y Lobos BUAP, el Clásico de la Cemita, el Derbi Poblano, la Batalla de Puebla, como usted guste y prefiera llamarle.

El partido enfrenta a dos equipos que mostraron irregularidad a lo largo del torneo, uno perdiendo tiempo y puntos importantes por la indisciplina de sus jugadores y otro al aguantar mucho una propuesta técnica que no iba con el plantel que tenía a su disposición.

El duelo es uno sin historia, por más que busque inflarse y es una nueva prueba de que el futbol en Puebla es una moda, no una cuestión de amor a la playera o por afición a un equipo, como siempre ha sido en la entidad.

A pesar de ello, el tener el lleno total en el Estadio Cuauhtémoc, coloca a los dos equipos en una situación comprometedora, deben demostrar algo más o de nueva cuenta los equipos perderán una oportunidad de ganar afición.

Puebla es el que más cosas tiene en juego, no puede darse el lujo de perder en su casa con el recién ascendido, con un equipo que la entidad tenía aficionados contados y con solo un torneo bueno “enamoró” a algunos aficionados.

Lobos BUAP tiene la oportunidad de irse creando identidad, el resultado no deja de ser importante para la cuestión del descenso, pero lo que está por fuera es lo que puede ganar el cuadro universitario.

Al ser un equipo nuevo, puede crear nuevas ilusiones en la entidad, ya mostró que puede ser competitivo y luchas por cosas diferentes y ya sabemos que en la entidad los resultados son los que terminan por llevar a la gente a los estadios, no hay más.

Club Puebla y Lobos BUAP no se juegan absolutamente nada, es la afición la que debería tener el verdadero partido, esa que echa al olvido más de 10 oportunidades para visitar un estadio ya sea en Copa o Liga y aprovechar lo que en este momento se tiene, lo que siempre se especuló que quería al tener prácticamente futbol cada semana.

Los números son claros, la peor afición es la de Puebla y en este partido tienen la oportunidad tanto afición como equipos de enamorar, de revivir la experiencia de vivir un partido de futbol de dejarse de pretextos y villamelonismo, el futbol se vive y en Puebla de a poco muere, hoy es un buen día para revivirlo.