Entramos al último tercio del torneo, por increíble que parezca, solo cuatro jornadas nos separan de la liguilla, por lo que es momento de definiciones y de saber que nos puede esperar en temas como el descenso para el siguiente certamen.

En el caso de los equipos poblanos, muchas cosas todavía nos aguardan, tomando en cuenta que después de tantos dimes y diretes, solo dos puntos los separan en la tabla general, además de que se sigue calentando su partido a darse en la última jornada del campeonato.

Para esta jornada 14, Lobos BUAP se mantiene en la cancha del Estadio Universitario para enfrentar a Cruz Azul este sábado 21 a las 17:00 horas, un encuentro con dos equipos necesitados de buenos resultados, aunque con objetivos diferentes.

Lobos perdió el camino de manera grave, los contrarios dieron cuenta de su pésima defensiva y ya son incapaces de generar el suficiente ataque como para no salir con la derrota. Los universitarios marchan con 14 puntos y una nueva derrota podría costar en lo anímico para irse despidiendo de la liguilla.

A Lobos le ha ganado la arrogancia, la vanidad, el sentirse un equipo de primera categoría cuando no ha ganado nada, por lo que debe regresar a sus bases para retomar el camino.

En el caso de Cruz Azul, busca no entrar en ese tobogán de rendimiento que les ha costado buenas oportunidades en otros torneos. De momento siguen en liguilla y no querrán perderse ese puesto.

Por otra parte, Club Puebla, el revitalizado equipo de la Franja busca seguir demostrando que su problema era de orden y de novatez en la dirección técnica, por lo que ante Tuzos de Pachuca busca sumar otro resultado importante.

Puebla viene de terminar con el invicto de Rayados y ha mostrado buenas cosas en sus dos partidos al mando de Enrique Meza y enfrente tendrá a un equipo que parece no alcanzará las expectativas planteadas y desaprovechará el tener uno de sus mejores planteles, por lo que en el Estadio Hidalgo no puede dejar ir otro resultado.

Las cosas han cambiado y una victoria ante Tuzos podría regresar a la afición al Estadio Cuauhtémoc y terminar con ese abandono que sabemos es natural del aficionado poblano, uno resultadista y que en la adversidad difícilmente apoya al equipo.