Tiburones Rojos de Veracruz regresó al triunfo y alcanzó los 13 puntos en el torneo al vencer por 2-1 a Monarcas Morelia, cumpliendo la máxima de equipo que debuta técnico gana.

José Saturnino Cardozo llegó al puerto con la responsabilidad de levantar al equipo y al menos en el primer duelo tuvo la capacidad de venir atrás en el marcador y hacerse con el triunfo en casa, uno muy valioso por todos los factores del descenso y el como sigue la situación del torneo.

El Diablo Mayor explicó que el triunfo ante Monarcas fue gran mérito de los jugadores, quienes no se dieron por vencidos e hiceron las jugadas posibles para llegar al triunfo.

“El triunfo fue más con el corazón que por el buen futbol. Tuve muy poco tiempo para preparar el partido, pero esta victoria cuenta igual para lograr el objetivo de la salvación”, dijo el entrenador.

Los elogios no terminaron para los jugadores, en busca de formar primero un buen grupo para poder competir en el torneo y alcanzar los objetivos.

“Captan muy rápido lo que se les dicem nos costó un poco más porque tan sólo llevamos dos días juntos. Durante el primer tiempo se notó el nerviosismo, y eso es algo que tenemos que mejorar. Hay que aprovechar cuando juguemos de local. Quiero que mi equipo salga jugando desde atrás y llegue a la zona de ataque con muchos jugadores”, declaró.

Su mente ahora se concentra en los Rojinegros del Atlas, su rival de la próxima jornada y del que comentó es uno muy incómodo para los rivales.