Se llama Jesús Godínez y es originario de un barrio en donde se respira futbol en Guadalajara: Atemajac.

Es chiva desde la cuna, pues llegó al club a los nueve años y hoy en día tiene 20, luego de haber pasado por las fuerzas básicas y todas las categorías del Rebaño Sagrado.

“Mi papá llegó muy joven a Atemajac y ahí me crié, desde chico jugaba con mis amigos en la cancha de cemento, de pasto, jugaba en tres categorías, (una de ellas) dos años más grande que la mía y así fui creciendo en el (equipo) ‘Occidente’.

“Aquí en Chivas llegué en 2006, me acuerdo que era una Semifinal de ‘Occidente’, ganamos, metí tres goles y ahí estaban (Gabriel) el ‘Nene’ Zapiáin y Hugo Díaz, y le dijeron a mi papá que si quería formar parte de este club, desde ahí vine a hacer pruebas y me quedé”, recordó el juvenil en una entrevista con el sitio chivasdecorazón.

Chuy’ –como le dicen sus seres queridos– se desempeña como delantero, mide 1.83 metros y debutó el pasado 6 de mayo en un Necaxa-Chivas que terminó empatado 0-0.

Fue un momento inolvidable para el canterano porque en 20 minutos que estuvo en la cancha tras ingresar por Orbelín Pineda vio cristalizado el esfuerzo de toda su vida, y recordó que dos años atrás estuvo a punto de ser dado de baja por mal rendimiento.

“Tienes que batallarle en algunos momentos, en otros te va bien, pero tuve tiempos difíciles muy continuos y es de lo que más se aprende, de los malos momentos, de éstos me he fortalecido para lograr estar acá”, dijo Godínez.

El sábado pasado en el encuentro entre Guadalajara y Pumas, ante la necesidad de variantes ofensivas pues el Rebaño estaba perdiendo, Matías Almeyda echó mano de Chuy, quien ingresó al campo al 57’ por Eduardo ‘Chofis’ López.

Apenas cuatro minutos después, luego de una serie de rebotes, le quedó un balón ‘a modo’ a Godínez, quien desde fuera del área le metió todo el empeine y el corazón para convertir un golazo que se incrustó en la horquilla del marco universitario.

En el festejo corrió despavorido para ser abrazado por sus compañeros y, desde luego, por Almeyda… Un estreno de lujo en Primera División de esta promesa de Chivas que tiene apellido de oficinista y el gol como carta de presentación.