Club Puebla enfrenta la última jornada de la etapa de grupos de la Copa Mx con el boleto practicamente asegurado, con el destino en sus manos y todo para seguir su camino en la competencia, pero ¿debe de ser uno de los objetivos del equipo?

El último duelo ante el Atlante es el único que decide algo para cerrar a los equipos clasificados a la etapa de eliminación de la Copa, donde Puebla de momento es el último clasificado en el puesto 16.

Solo un triunfo de los Potros de Hierro en su cancha del Estadio Andrés Quintana Roo les daría el pase a la siguiente ronda al llegar a cinco unidades y superar por una a la Franja, para acompañar al Atlético Zacatepec como los únicos equipos del ascenso con vida en la competencia.

En el antecedente de estos dos equipos en la competencia, el cuadro de la Franja venció por 1-0 a Atlante en la cancha del Estadio Cuauhtémoc, esto cuando el torneo arrancó.

Puebla debe saber como manejar el torneo, usualmente la Copa funciona para tomar ritmo, ver nuevos jugadores o encontrar ese impulso para obtener un buen resultado en la Liga, pero ante su mal momento en el campeonato regular, no se puede decir que esto ha surtido efecto.

Por otra parte, lo peor que puede pasarle a Rafael García es sumar otro fracaso, siendo un técnico que en cualquier momento podría perder el empleo y parece que no lo hace al no haber alguien dispuesto a hacerse cargo del cuadro.

La Franja se juega algo personal, algo que puede dar en el orgullo en caso de quedar eliminado, el fracaso parece rodear el equipo y deben evitar que uno nuevo aparezca.