Después de un tercio del campeonato Apertura 2017 transcurrido, los equipos del futbol poblano comienzan a sufrir los primeros fracasos y las desventajas de cada una de sus estrategias.

Viendo a cada uno de los equipos, comenzando por antiguedad, Club Puebla no ve la buena después de siete jornadas, con solo un triunfo frente a la peor versión de Chivas, el equipo no deja de tener malos resultados y en especial, sigue sin mostrar un sistema de juego.

Con la derrota ante los Diablos Rojos del Toluca se quedó en la última posición de la tabla, además de que varios jugadores siguen mostrando fallos y fueron incapaces de mantener ese gol de ventaja y buscaron de manera equivocada defender en lugar de seguir proponiendo el juego.

José Luis Sánchez Solá se convierte de nueva cuenta en el gran rumor para llegar a la Franja, algo que debería de preocupar a más de uno y en dónde debemos todos de preguntarnos, de verdad es necesaria una nueva etapa de El Chelís en Puebla.

En el caso de Lobos BUAP, su buen arranque comienza a ser opacado, como es natural, los equipos le plantean mejor los encuentros y esa fuerza de voluntad y de ir hacia adelante naturalmente iba a terminar por apagarse.

La crisis o problemática en Lobos, si así se quiere ver, es mucho menor, pero sin dudda los cambios deben de llegar y el sistema de juego de Rafael Puente debe de tener en cuenta la potencia del otro equipo, sus condiciones y no solo ver por crear el mejor juego posible para tener mayor oportunidad de ganar.

Lobos BUAP tiene su mayor foco de atención en otras cosas y ese es un punto peligroso, aunque Puente Jr. se ha dedicado en buena forma de proteger a su grupo de todo lo extra cancha, la situación del boteo, de la poca solvencia económica y demás, serán un foco de distracción importante.

En los momentos de crisis de ambos equipos, es cuando la afición poblana debe aparecer, para no seguir con la terrible estadística de ser de los equipos con peor asistencia dentro de Liga Mx.