Acercándonos a la mitad del torneo Apertura 2017 al llegar a la jornada 7, donde los equipos poblanos tienen grandes pruebas para demostrar de que están hechos.

Comenzando con Lobos BUAP, enfrenta de visita a los Tigres, en un duelo que se ve bastante atractivo por la potencia en ataque de ambos cuadros, además de ser una buena forma en que los jugadores universitarios que pertenecen a Tigres se muestren y puedan regresar a esa institución.

Tigres comienza a tomar forma, viene de empatar a dos goles ante América en un gran partido a pesar de dejar a André-Pierre Gignac e Ismael Sosa, lo que nos da cuenta de las variantes que tiene el equipo.

En el caso de Lobos, después de dos derrotas seguidas, pudo reencontrar su juego ante Atlas, solo necesitó de un poco más de suerte para llevarse la victoria, pero el empate terminó por ser un buen trámite para el equipo.

Respecto al Club Puebla, parece que Rafael García se juega su última chance de seguir en el banquillo del equipo, al no tener resultados, sistema o algo que motive a los aficionados a pedir su permanencia.

En un horrible partido, Puebla no tuvo lo necesario para vencer a la peor versión de León en sus últimos años, dando respiro a su técnico Torrente que también ya se veía fuera del equipo.

Cabe recordar el torneo pasado cuando Puebla venció a los Diablos a domicilio en una de las sorpresas de la campaña, pero contaba con José Saturnino Cardozo de su lado para hacer su juego perfecto, por lo que tendrá mucho que pensar y analizar si no desea salir con una grave derrota.