Pericos de Puebla logró la barrida en cuatro juegos ante los Tigres de Quintana Roo para lograr avanzar a la final de la Zona Sur de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), un resultado que los pone en camino del bicampeonato y que resulta una gran sorpresa para todos, incluídos su dueño, Gerardo Benavides.

Desde su llegada a Puebla, no hubo duda del amor por el béisbol de Gerardo Benavides, tomando un equipo en el olvido comenzó a construir un proyecto deportivo que hasta hoy sigue rindiendo frutos.

Al tomar el equipo en el 2014, Benavides comenzó la recostrucción de los Pericos, comenzando con la presión a las autoridades para que se consiguiera lo que tenemos ahora, un Estadio Hermanos Serdán con la mayor calidad, instalaciones deportivas reconocidas y todo para la practica del béisbol, de algo han servido las amenazas de año con año de llevarse al equipo de la plaza.

Deportivamente, invirtió en el equipo y trajó a jugadores de renombre, Pericos entró en la vista no solo de la Liga Mexicana sino del béisbol del mundo, además, formó una estructura deportiva con fuerzas básicas y diversas sucursales en el norte del país.

La construcción del proyecto vio frutos en el 2016, cuando la novena verde consiguió el título de la Serie del Rey, algo que no conseguía desde los años 80, un éxito más que merecido por el trabajo.

A finales de ese 2016, Gerardo Benavides se hizo finalmente de los derechos de los Acereros de Monclova, un equipo del que es aficionado y que le ofrecía mayor comodidad, al tener sus negocios en esa ciudad y en esa parte de México.

Con Acereros, tomó decisiones rápidas, lo construido en Pericos durante tres años quiso igualarlo en unos meses por lo que toda la plantilla de la novena verde la trasladó a Acereros.

Del equipo campeón, solo Valentín Gámez y César Tapia sobrevivieron, el resto se vestía de Azul, el equipo campeón de la Liga Mexicana jugaba en Acereros de Monclova, mientras que la franquicia campeona se encontraba en Puebla.

Con todo ello, los Acereros sufrieron en la campaña, a pesar de tomaron a lo largo de la misma varios jugadores de Pericos no terminó por funcionar. En cambio, en Pericos los jugadores de las sucursales y los abandonados de Acereros con coraje deportivo y ayuda de una Zona Sur más que débil, sigue soñando con algo impensable, el bicampeonato.