Club Puebla vive una realidad acostumbrada pero más cercana a su peor versión, una donde las soluciones son escasas, dónde no se ven motivaciones para salir adelante y donde muy pronto en el torneo les llegó la realidad.

Los dirigidos por Rafael García parecen estar en su peor momento anímico en apenas tres jornadas, un equipo que ante Veracruz terminó por ser exhibido, que enseñó todas sus carencias y que revivió a un equipo totalmente perdido.

En caso de conseguir un resultado favorable en el puerto, Puebla se hubiera colocado a solo tres puntos de Cruz Azul en la cuestión del descenso y a 14 de los Tiburones, que ahora solo los ven a nueve unidades, algo que debe preocupar a pesar de que en este torneo no se defina la cuestión del descenso.

Pero es esta la realidad del cuadro poblano. Aunque su plantel parece no dar para más, la respuesta es no, este equipo tiene cierto potencial que el cuerpo técnico y ellos mismos siguen por descubrir.

Moisés Muñoz es un arquero probado y de selección mexicana, alguien que no puede cometer los errores ocurridos en sus dos primeros partidos con el club. Pretende defender con línea de cinco y no son capaces de manera correcta en el campo de juego, un fundamento básico cuando de defender se trata.

Hay jugadores con potencial como Brayan Ángulo, Christian Marrugo y Carlos Salom, que con mayor espacio y al colocarlos en sus posiciones pueden dar mucho de sí. Un equipo que está acostumbrado a tener jugadores sin tanto cartel, pero que terminan por funcionar, una mala costumbre que en esta temporada no termina por arrancar.

Está de más hablar de los problemas de raíz del Club Puebla, los directivos, los problemas económicos constantes y demás situaciones extra cancha que ya todos conocemos y que cada semana son escritas en todos los espacios.

La situación cancha es la que debe preocupar, de otra forma, tanto tiempo van a pasar todos viendo la entrada de Tv Azteca al club que cuando se busque reaccionar será muy tarde en lo deportivo.