Como una bocanada de aire fresco, los Lobos BUAP parecen haber llegado a la Liga Mx para quedarse, en solo dos semanas han sorprendido a propios y extraños, de forma que parece que el equipo siempre ha estado en esta división.

Con todavía muchas historias por delante, Lobos ha dejado un buen sabor de boca, un rostro diferente y que nos hace recordar a casos como los de Xolos de Tijuana y León, quienes no hicieron sentir la cuestión del descenso y terminaron por pelear por el campeonato para ganarlo.

Ante los Gallos Blancos de Querétaro, Lobos terminó por desarrollar lo que había enseñado ante Santos Laguna, un juego que es explosivo por las bandas y que sin tener un delantero fijo encuentra a alguien en el centro con la capacidad de definir, sea un ofensivo como Julián Quiñones o un mediocampista como Juan Carlos Medina.

El equipo enseña trabajo, enseña lo entrenado como en el caso de la anotación de Francisco Rodríguez, además de tener variantes como podría ser Diego Jiménez, jugadores que hay que llevar con cuidado y darles las oportunidades necesarias sin darles responsabilidades que terminen por afectar su desempeño.

De igual forma, el equipo comienza a romper con el mito de la pretemporada, al caer en la mayoría de sus duelos, pero tener un gran arranque, demostrando que de las lecciones se puede aprender y que al torneo se llega en el mejor momento.

Lobos BUAP es un equipo para emocionarse, un equipo al que debemos desearle pueda mantener el ritmo para hacer más entretenido nuestro futbol mexicano.