Javier Hernández (Chicharito), delantero mexicano se convirtió hace unos días en el nuevo jugador de West Ham United, equipo perteneciente a la Premier League, liga en la que debutó en el mercado europeo.

El equipo de la capital inglesa, según algunos entrenadores de otros equipos de la Premier, con los refuerzos que ha contratado en esta temporada puede aspirar a cosas importantes, en un torneo en el que estará totalmente enfocado a la Liga, al no clasificar a alguna competencia europeo, siendo también la primera vez que Chicharito no dispute la Champions League.

En cuanto a los refuerzos que han llegado esta temporada al equipo, junto al arquero mexicano, se encuentra el regreso del arquero Joe Hart al futbol inglés, además de Pablo Zavaleta, defensa argentino proveniente del Manchester City y Marko Arnuatovic, proveniente del Stoke City.

Junto a jugadores ya establecidos en el club como André Ayew, Sofiane Feghouli, Andy Carroll, entre otros, las cosas lucen mejor para el club dirigido por Slaven Bilic.

Javier Hernández llega en un momento de muchas decisiones en su carrera, su etapa en Europa se encuentra cerca de terminar, a sus 29 años, debe buscar explotar a su máximo nivel posible antes de entrar en la caída normal de su carrera.

Muchos rumores lo colocaban en la MLS para esta temporada, pero llegar al West Ham le permite reencontrarse con las canchas que le abrieron las puertas en el futbol Europeo, además de ser una liga en la que logró acoplarse y donde es bien recibido por los aficionados, datos que lo pueden ayudar en lo anímico.

Chicharito fue criticado por los medios de comunicación tras su decisión, pues el jugador había declarado que no se iría del Bayern Leverkusen porque quería aspirar a jugar competiciones europeas al tener mayor posibilidad con el cuadro alemán, pero prefirió optar por una mejor opción económica.

Javier Hernández también ya debe pensar en el Mundial de Rusia 2018, de llegar en el mejor momento posible y ser el líder que el equipo espera, además de que será su última oportunidad para aprovechar la confianza que se ele tiene como el único delantero punta del cuadro.