Guillermo Ochoa, arquero mexicano de 31 años de edad, pese a las críticas y argumentos en su contra, es un jugador que siempre termina por dar resultados y tener grandes actuaciones.

Pese a estos buenos momentos, nunca ha podido unirse a un club competitivo, uno donde sus actuaciones brillen por lo fundamentales que lleguen a ser y no porque termina por salvar de goleadas a sus equipos.

Su llegada a Europa se dio por medio del Ajaccio, en aquel momento de la primera división de Francia, en una decisión controvertida, pero respetada por muchos, al dejar las comodidades que tenía en América y cumplir un sueño, además de estar en un equipo donde podría cumplir la cantidad de años para conseguir el pasaporte comunitario.

La controversia llegó después de Mundial de Brasil 2014, uno donde destacó por sus actuaciones, siendo más que recordada aquella ante Brasil en etapa de grupos donde fue fundamental para el empate a cero goles.

Después del gran torneo, no era díficil pensar que se uniría a un mejor equipo, inclusive tras la noticia de que Keylor Navas, arquero costarricense y también de gran Mundial, llegaba a Real Madrid.

Pese a ello, lo mejor que pudo conseguir Ochoa fue el Malagá de la Liga de España, un equipo que ni siquiera la titularidad le pudo asegurar debido a los años de experiencia de Carlos Kameni, por lo que tuvo que pasar la mayor parte del tiempo en la banca y fuera de actividad.

Sin conseguir minutos, poco pudo hacer para llamar la atención de un mejor club, por lo que dio un nuevo paso atrás al unirse a Granada, equipo con el que descendió la pasada temporada y en el que quedó marcado en la historia de la Liga de España al quedar con el portero más goleado en una sola temporada.

La Copa Confederaciones llegó y a pesar de los gritos que lo pedían fuera de la titularidad, el técnico Juan Carlos Osorio le tuvo la confianza para los duelos importantes, volviendo a demostras buenas cosas.

Después de los acostumbrados rumores, Ochoa prefirió quedarse en Europa a cualquier costo y jugará la siguiente temporada en el Standard de Lieja, equipo que no vive su mejor momento, ya que no ha sido campeón de su liga desde 2009, mientras su último trofeo fue la Copa de la Liga en el 2016.

Guillermo Ochoa tiene los elementos para ser un jugador de mayor clase en Europa, pero sus malas decisiones y poca suerte lo ha orillado a ser uno de esos jugadores que  no dejarán memoria en el futbol fuera de México.