El verano de locura para la selección mexicana de futbol se encuentra cerca de concluir, teniendo en el camino una prueba más con la Copa Oro, torneo que otroga medio boleto a la Copa Confederaciones de Qatar 2022.

Después de lo sucedido en la Copa Confederaciones, la selección se encuentra necesitada de buenos resultados, en especial Juan Carlos Osorio con el fin de regresarle la confianza a su proceso y alivianar las críticas mientras regresan las eliminatorias mundialistas.

Aunque el torneo no es disputado por los mismos jugadores, las heridas si son las mismas, hasta los mismos integrantes saben que aunque no son el plantel A del combinado mexicano, siguen siendo la selección mexicana, por lo que deben obtener las victorias con la misma categoría.

En el papel, la misión parece bastante sencilla, ya que en el grupo se enfrentan a selecciones cuyo nivel y futbol, casi amateur, no tiene fundamentos para competir, pero repetimos, solo en el papel, ya son varios los casos donde la selección llega con aires de grandeza y termina por sufrir grandes fracasos.

El torneo lo comienza enfrentando a El Salvador el siete de julio, posteriormente se medirá ante Curazao y finalizará ante Jamaica, que parece ser el único equipo al que se le puede tener algo de precaución.

Con jugadores en buen momento como Elías Hernández, Orbelín Pineda, la potencia en ataque de Rodolfo Pizarro y Erick Cubo Torres, y la solidez en la portería de Jesús Corona, cuenta con equipo esta selección para pasar a la siguiente ronda y preocuparse por escuadras como Costa Rica y Estados Unidos.

Las miradas estarán sobre Osorio y sus enseñas aprendidas en la Copa Confederaciones, o al menos lo que esperan los siempre críticos que haya aprendido, algo que también puede utilizar a su favor para quitarle presión a su equipo. El torneo termina por ser más interesante de lo que en un principio, por el simple morbo de que pasará con el técnico tricolor.