Juan Carlos Osorio solo ha tenido un pecado como técnico de la selección mexicana, los cambios, con solo dos derrotas y un sistema de resultados que funciona, el colombiano han sido criticado por este único pecado.

Desde su llegada, el director técnico fue visto con malos ojos, en un principio por una tendencia al olvido a los técnicos mexicanos y por su poco cartel en el futbol internacional.

Con el paso de los partidos y de los triunfos, llegó el peor día de su carrera con aquel 7-0 ante Chile, partido que está cerca de cumplir un año y que sigue calando en lo profundo del aficionado mexicano. En resultados, no volvemos a encontrar otra derrota hasta hace un mes en duelo amistoso ante Croacia, en un partido de los llamados molero.

Pero, siempre tiene que existir un punto a criticar, o de que viviría la prensa “especializada”, entonces llegó su sistema de juego, los cambios exagerados de encuentro a encuentro, no permitiendo una armonía de un solo cuadro titular.

Aunque este sistema es replicado por otras selecciones y principalmente en clubes europeos de alta competencia, en México el sistema no ha funcionado nada, dando como resultado partidos tan defectuosos como el sucedido ante Nueva Zelanda.

Osorio buscó en el Tri un escenario para la experimentación y la innovación inclusive, pero se ha equivocado de país para intentarlo, las criticas no van a terminar y aunque no tenga el nivel de juego para exigirlo, todos van a pedir un sistema de juego respetable a pesar de las victorias.

Exagerado fue el cambiar a ocho jugadores de un juego a otro, simplemente es un suicidio a tu plantemiento de juego y a lo que entrenas semana con semana, además de ser un mensaje negativo al jugador, debido a las jerarquías que existen y a su motivación para jugar todos los encuentros posibles.

La selección no está mal, un empate ante Rusia lo pondrá en las semifinales de Copa Confederaciones, pero olvidamos que estamos en un país que cree ser potencia del futbol por la tradición del deporte, aunque no se fije en sus verdaderos limites.

Los cambios seguirán y será el sistema utilizado por Osorio hasta que eso le cueste el puesto, veremos quien de los dos, si la selección o el técnico, terminan por caer primero ante esta forma de juego.