La Familia López Chargoy se ha convertido en la más odiada en los últimos días por la afición de Puebla, debido a que han dejado en expectativa el futuro de la franquicia, provocando una salida de rumores de cualquiera que se diga reportero de deportes en la ciudad.

A pesar de que una parte de Gabriel García Márquez muere cada vez que alguien hace una referencia como esta a su obra, parece una crónica de muerte anunciada lo que pasa con el Puebla, haciendo inminente su salida del estado para convertirse en un nuevo equipo tras su venta.

Con el descenso de Jaguares, Puebla es el equipo rentable a vender y algo inminente ante la situación en los negocios que pasan los López Chargoy.

Ya en primera instancia, Carlos López Chargoy había confirmado que existían tres ofertas sobre la mesa por el cuadro poblano, en negociaciones que pudieron haber tenido buenos avances tras la victoria legal ante Ricardo Henaine por el nombre del equipo.

La oferta más posible y conocida por todos es la de Grupo Coppel, encabezada por empresarios de Morelia, quienes al adquirir el equipo lo mudarían a esa plaza para traer de regreso a los Toros de Celaya.

Actualmente Celaya es manejado por un consorcio liderado por Guillermo Lara, representate de jugadores y una de las figuras polémicas del futbol mexicano.

Lara en entrevista señaló que no existe hasta ahora alguna negociación o movimiento para llevar al equipo a Primera División, ni que ha tenido acercamiento con algún directivo de Puebla.

“No, al menos de mi parte yo no he tenido ni un contacto con nadie de Puebla… Mucha gente me ha hablado de México, de Estados Unidos, de Puebla, pero como te repito, si en su momento llega a haber algo, serán los primeros en saberlo”, explicó Lara.

Todo se resolverá en la próxima Asamblea de Dueños del Futbol Mexicano, la cual se realiza en dos momentos, una previo a la final de la Liga Mx y otra en el entorno al draft de transferencias, en donde sabremos si los Chargoy se la juegan o dejan al estado sin futbol de Primera (en caso del no ascenso de Lobos).

Hasta el momento, la polémica solo ha servido para enfurecer a los aficionados de Puebla, para demostrarnos lo pésimo que manejan al equipo los Chargoy y para que ciertos pseudo periodistas o comunicadores se vuelvan tendencia al soltar rumores sin ninguna prueba.