El gran día llegó para los Lobos BUAP y los Dorados de Culiacán, al comenzar la definición de un año más del Ascenso Mx y encontrar al ocupante del puesto dejado por los Jaguares de Chiapas en la primera división.

El duelo pinta interesante por varios factores, el buen equipo de Dorados, la forma en que llega Lobos y el hambre de ambos de jugar en la Liga Mx, esa que ha impulsado a un equipo a ser uno de los más dominantes y otro a dar una de las más grandes sorpresas.

Dorados fue campeón del Apertura 2016, con un equipo muy consolidado, fuerte en todas sus líneas y aprovechando el ser parte del Grupo Caliente, dueños de los Xolos de Tijuana, lo que le permite tener un equipo que sería capaz de competir en la Liga Mx.

Dirigidos por Gabriel Caballero, lucharon fuerte durante toda la temporada por el liderato del Ascenso, luchando con los Mineros de Zacatecas quienes terminaron con ese puesto. Teniendo en su plantel a jugadores como Flavio Santos, Gabriel Hachen, Vinicio Angulo y Fausto Pinto.

Del otro lado, Lobos BUAP, es un equipo difícil de definir, el típico equipo campeón que toma en los partidos importantes esa atmosfera, ese juego en conjunto difícil de derrotar y que lo terminó llevando hasta el título.

Los dirigidos por Rafa Puente Junior tienen en el arquero José Canales y en los medios ofensivos Amaury Escoto y Diego Jiménez a sus jugadores más sobresalientes, pero ahora otros han aparecido, Eduardo Tercero, César Cercado y Omar Tejeda, dándole solidez a este plantel que no parecía tener para tanto.

En el antecedente entre los dos, Dorados venció en el torneo regular 1-2 a los licántropos, siendo dominantes en la serie al no caer derrotados ante los universitarios desde 2014, pero, si algo ha demostrado Lobos es que las rachas sirven de poco.

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