El deporte profesional en Puebla es uno de muchas facetas, a pesar de contener a los deportes asociados más importantes, ninguna de las franquicias que aquí se encuentran se pueden considerar estables, ya sea por su afición, su directiva o por la simple popularidad y negocio que el deporte representa.

En esta semana, vivimos una de varios contrastes para el deporte poblano, una que nos ha dejado de lección más que nunca la poca calidad del aficionado poblano en cuanto a asistencia, fidelidad y calidad de respuesta, solo estando en los momentos importantes sin ver todo el panorama.

La gran sorpresa es Lobos BUAP, un equipo que si vieran cada 15 días sabrían que es la verdadera sorpresa del futbol mexicano, con un buen proyecto en fuerzas básicas, pero uno de poca manufactura en el Ascenso, su campeonato significó un respiro para las tendencias que manejaba el futbol de Ascenso.

Lobos es un equipo construido con base a la fortaleza de sus jugadores, uno donde muchos al fin se han dado cuenta que es su último momento para brillar y fortalecido por la juventud y rebeldía de los prospectos forjados en fuerzas básicas, no ha uno formado por su pésima directiva, su mal manejo de identidad y marketing o por aquellos que voltearon a verlos aludiendo al populismo en unas posibles elecciones.

La emoción puede terminar pronto si se consigue el triunfo en el Ascenso ante Dorados, quien tomará al equipo, estamos dispuestos a tener otro equipo que decepcioné a cada jornada, o ha uno que vive del gobierno del estado o que sea vendido sin más al mejor postor, la alegría podría caer rápido en Lobos y el éxito que muchos soñaron podría ser efímero.

Club Puebla logró lo que vino haciendo en este torneo, un resultado importante ante un rival que luce para disimular su pésimo torneo. Con el triunfo ante los decepcionantes Pumas, Puebla logró la gran cantidad de 16 puntos para ser último de la general, reflejo de todo el entorno que rodea el equipo, entre grillas internas, consejeros que solo buscan arruinar a quien se les ponga en frente en busca de poder y que de mantener a los mismos dueños le esperará otro año de sufrimiento.

Puebla vive para sufrir, hasta cuando parecía conseguir éxitos ese sentimiento se mantenía y hoy es el más vivo, los López Chargoy tienen unas duras vacaciones de verano, donde buscarán ser todo menos protagonistas, gracias Lobos por cubrir los fracasos de otros.

Por otra parte, y cómo siempre olvidados, los Pericos de Puebla siguen dando buenos resultados ante las bajas expectativas, con una base de jóvenes, refuerzos de mediana calidad y lejos de la competitividad interna del año pasado, se mantiene como el segundo mejor en la Zona Sur, empatados con los Piratas de Campeche, equipo con el que sufrieron este fin de semana, pero terminaron ganando un encuentro para mantener el empate.

Con una afición donde se conocen de memoria, el equipo aspira a llegar de nuevo a Playoffs para ver cómo esos llamados aficionados regresan y vuelven a disfrutar de la pelota caliente como solo cada septiembre lo hacen, esperando que esa actitud no canse a los directivos y vean en esta plaza que el deporte no es tan rentable como otros prometían.