El torneo Clausura 2017 ha terminado para el Club Puebla… a menos de local, dejando tristes números en el Estadio Cuauhtémoc, con solo dos victorias, dos empates y cuatro derrotas.

Esto en un torneo que en general que las victorias ante Cruz Azul, Toluca y Jaguares terminan por salvar un poco de lo realizado, porque, de hecho, esas son las únicas victorias del equipo en todo el Clausura 2017.

Pero, cuáles fueron las causas de que esté equipo haya firmado uno de sus peores torneos. Una de las cosas “buenas” de analizar a equipos con tantos problemas como Puebla es que todos sus errores salen a flote por si mismos, por ello un análisis como este es posible hacerlo sin necesidad de esperar el último partido de Liga.

Los Refuerzos y Planeación

Sí, el primer problema que encontramos fue el de la planeación del equipo, y con ello la elección de los refuerzos, ese tema que sonó por toda la temporada y no debería de dejar de sonar en el futuro, es increíble que un equipo con problemas contrate a más de siete refuerzos del extranjero y ninguno de ellos sea de calidad, e inclusive, se dé el lujo de debutar a uno de ellos en la penúltima jornada del torneo, como sucedió ante Necaxa con Pablo Cáceres.

Dentro de la misma planeación, tenemos que contar lo hecho por Walter Fleitas, quien parece movido por otros intereses y tomó decisiones increíbles para el momento que vive el equipo.

Vilaño y su despido

Muchos puntos negativos se le pueden poner al estilo en la dirección técnica de Ricardo Valiño, pero, realmente José Saturnino Cardozo fue una solución. La primera cuestión es, si Valiño siempre generó dudas, porque mantenerlo para el nuevo torneo, si el plan no era lo que buscaban los directivos porque mantenerlo.

Con Cardozo, demostró que es un bombero, un director que para la carrera que carga en sus hombros, parece separarse de lo que estaba destinado, perdiendo el estilo y solo logrando hacerle partido a los equipos que conoce y no a todos en un trabajo diario, o alguien podría decirnos los resultados que tuvieron el grabar los entrenamientos con drones o el meter al cuerpo técnico a un experto en coaching.

La directiva y sus asesores

Muchas voces se acercan a la directiva de los Chargoy, es muy conocido ello, se toman fotos cada vez que pueden, son muchas las personas que buscan entrar o regresar al mundo del futbol.

Es más que peligroso escuchar a aquellos que se creen sabios, porque pueden suceder cosas como la de Cristian Campestrini, en una guerra innecesaria que solo le dio una triste despedida a un profesional que no lo merecía o la salida de un jugador que en Atlas anotó ocho goles y apunta para ser estelar en la liguilla.