El cierre de torneo para el Club Puebla debe ser una simple condición de orgullo, con poco o nada que competir y con la cuestión del descenso prácticamente salvada, los resultados que se pueden obtener en estas dos últimas jornadas tienen como propósito el futuro.

Ante los Rayos del Necaxa este domingo 30 de abril en el Estadio Cuauhtémoc, el encontrar un resultado favorable sirve para regresar un poco de alegría a una afición que ha sufrido más de lo que esperaba y merecía, a cuenta gotas llegaron las alegrías y la expectativa de que el grupo se recuperará siempre se mantuvo y nunca sucedió.

Necaxa no es el mismo del torneo pasado, pero de igual forma Puebla, si recordamos el Apertura 2016, los dirigidos en aquel momento por Ricardo Valiño tenían una leve oportunidad para ingresar a la liguilla, necesitando de un triunfo en su visita ante el Estadio Victoria, aunque terminó con la derrota.

En el caso de los hidrocálidos, vivía un torneo de regreso a la Liga Mx de ensueño, dando la gran sorpresa y con un Edson Punch inspirado que se consagraba como uno de los mejores jugadores de la liga.

Puebla con José Saturnino Cardozo ha perdido las formas, su estilo de juego se nota por minutos, pero falla al momento de la ejecución, con jugadores en un nivel más que pobre y que en otros equipos no tendrían posibilidad de juego, por lo que el simple orgullo y compromiso personal con el futbol y ellos mismos es lo que puede sacar al frente la victoria.