Los Pericos de Puebla, actuales campeones de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), comienzan su camino en la temporada 2017 recibiendo en el Estadio Hermanos Serdán a los Bravos de León, equipo recién integrado en la Liga, da paso a la que parece ser una Misión Imposible, refrendar el campeonato.

Gerardo Benavides Pape fue una bocanada de aire fresco a la cuestión de directivas y dueños en la capital poblana, con un gusto por el deporte y con inversiones que se notaban en el diamante, construyó en tres años unos Pericos demoledores, competitivos hasta el último out y finalmente, campeones el año pasado.

Las cosas van a cambiar mucho para esta nueva temporada, tras comprar a los Acereros de Monclova; al equipo campeón del año pasado, Benavides básicamente les cambio la gorra y ahora jugaran casi todos ellos en el norte, en un intento porque el mismo grupo tenga la misma suerte y obtengan el campeonato.

Esto, ha dejado a la novena verde con una base juvenil, con varios de los jugadores que pudimos observar en la Liga Invernal del año pasado y solo con César Tapia como el referente del equipo, jugador que en primera instancia también iría a Monclova, pero en un movimiento muy sabio, la directiva permitió dejarlo en Puebla.

Los extranjeros llegan con más dudas que certezas, aunque varios de ellos han tenido actuaciones regulares en inferiores menores, han dejado mucho que desear en sus intentos en el béisbol de Grandes Ligas (MLB), solo el caso de Endy Chávez es el único que puede dar cierta esperanza, aunque lleva dos años alejado del mejor béisbol del mundo.

El plantel joven no significa que veremos a unos Pericos derrotados o con pocas posibilidades de competir, cabe recordar que la novena verde llegó a la final de la Liga Invernal y con algunos veteranos y el regreso de Andrés Meza, parece que regresaremos a esos tiempos donde el equipo competía por un puesto playoffs y ahí buscar una racha que los lleve a cosas mayores.