Con Juan Carlos Osorio al mando, México se ha encargado de echar atrás varias rachas negativas en Concacaf que había acumulado a lo largo de los años, no ganar en Honduras, en Estados Unidos, no ser líder del Hexagonal, pero, queda una que parece muy complicada ganar en Trinidad y Tobago.

Aunque la rivalidad y el no poder en Estados Unidos era la racha negativa más importante para la Selección Mexicana de futbol, Trinidad y Tobago supone una de las plazas más complicadas para ganar, sus altas temperaturas, sus condiciones de la cancha y la rudeza de los caribeños los convierten en un rival muy peligroso.

12 años han pasado desde la última vez que el equipo venció en estas tierras y las condiciones no han cambiado. El partido se desarrollará en el estadio Hasely Crawford en Puerto España, donde para ingresar primero hay que atravesar un estadio cricket, el Queen´s Park Oval.

Con vestidores y accesos casi improvisados, las condiciones que enfrentará la selección desde antes del encuentro les recordarán a los seleccionados y les recordará a los jóvenes de que se trata el Hexagonal y la Concacaf.

En la cuestión cancha, México llega con la gran ausencia de Rafael Márquez, el eterno capitán que estará fuera por lesión, siendo uno de los jugadores claves en el planteamiento de Osorio al darle fortaleza al medio de la cancha y apoyar a la recuperación defensiva.

La selección mexicana busca seguir aumentando su ventaja en el liderato del Hexagonal, teniendo de momento siete unidades, mientras, Trinidad y Tobago viene de obtener sus primeros puntos y primer triunfo en la eliminatoria al vencer a Panamá por la mínima diferencia.