La tercera fecha de las eliminatorias en la Concacaf, rumbo al Mundial de Rusia 2018, traen un duelo interesante en la disputa por el liderato de la zona, con Costa Rica visitando la cancha del Estadio Azteca para enfrentar a México.

Lejos ya ha quedado aquel partido del 2001, en el que los ticos vencieron a los mexicanos en su propia casa, en el llamado Aztecazo, aunque para ellos el recuerdo sigue vivo, la verdad es que, en sus últimas visitas, han hecho poco y nada.

No por eso, Costa Rica deja de ser un rival fácil, llega con dos victorias al partido como el líder de la eliminatoria, tras vencer a Estados Unidos y Trinidad y Tobago, siendo una agradable sorpresa y teniendo un equipo bastante equilibrado al mando de Óscar Ramírez.

Los grandes nombres de Keylor Navas, Bryan Ruiz, Joel Campbell, Celso Borges, dan forma a una selección que propone y puede imponer condiciones, esperando que vengan a buscar el resultado y no a encerrarse y conformarse con algún empate.

Por su parte, México llega con varias ausencias, la más importante la de Andrés Guardado, quien quedó fuera de último momento por una molestia en la pierna. De cualquier forma, el plante de Juan Carlos Osorio se muestra bastante equilibrado y el 11 inicial parece ya estar bien conjuntado en la cabeza del técnico.

Veremos sí, México decide adoptar la postura ofensiva mostrada ante los Estados Unidos, cuando salió a la cancha con tres armas ofensivas al frente: Carlos Vela, Oribe Peralta y Javier Hernández.

México llega de empatar con Panamá y de vencer a Estados Unidos en su territorio, por lo que un triunfo podría resultar fundamental para las aspiraciones del equipo, tomando en cuenta que llegarían a siete unidades, la mitad de lo que hicieron en el proceso pasado.

El Tri también lucha por volver a colocarse a sí mismo el mote de Gigante de Concacaf, aquel que nunca realmente parece haber poseído, pero que le ayuda a mantener la calma con su afición.