La directiva de los Tiburones Rojos de Veracruz tiene una nueva situación entre manos, donde disputar el encuentro de la jornada 12 del actual torneo ante Cruz Azul, debido a que el veto contra el Estadio Luis Pirata Fuente fue recorrido para ese partido.

Entre los altos mandos de la Federación, se sabía que los Tiburones negociaban que el veto que se pensaba sería de tres encuentros, tras la violencia sucedida en el encuentro ante Tigres, se redujera a solo un partido, para evitar las pérdidas económicas que ello traería a la institución.

El plan iba de maravilla, la federación cedió y solo un partido fue de sanción, el cual se iba a cumplir ante el Club Puebla, rival local y que también ahorraba gastos de más en seguridad, pero, la huelga de árbitros apareció y arruinó todos los planes al no realizarse el encuentro.

Como lo establece el reglamento, el partido de veto deberá cumplirse en el siguiente partido del equipo como local, el cual ahora será ante Cruz Azul en la jornada 12. El encuentro es de gran atractivo para la afición veracruzana y en general para los aficionados del futbol, por lo que no se puede permitir el perder la venta de boletos.

Por ello, los Tiburones Rojos voltearían de nueva cuenta su vista al Estadio Universitario de la BUAP para realizar el partido, al tener el derecho de jugar en otro inmueble a puerta abierta.

La situación no es desconocida para el Estadio en Ciudad Universitaria, ya que, en el 2014, los Tiburones hicieron de este escenario su casa debido a la realización de los Juegos Centroamericanos, por lo que el equipo jarocho jugó par de encuentros en la BUAP.

Esto sería un gran atractivo para la cancha de Lobos también, que en el Ascenso solo es visitada por las personas de las cercanías, los familiares de los jugadores licántropos y pues no, nada más. Esperemos que la decisión sea oficial, al momento, el partido está pautado a realizarse el viernes 31 de marzo a las 21:00 horas.