Tres outs, tres outs convirtieron la partición de México en el Clásico Mundial de Béisbol de un éxito a un fracaso, y es que la derrota ante Italia del jueves pasado es una que quedará en los aficionados del deporte y una que podría significar un nuevo fracaso para el combinado mexicano en este torneo.

Los dirigidos no pudieron sacar un solo out en una terrorífica novena entrada que los llevó de ganar 9-5 a perder 9-10 y quedar tendidos en el terreno ante Italia, pasando de quedar a una victoria de avanzar a la segunda ronda, a una derrota de quedar eliminados de toda posibilidad de avanzar.

La misión no será fácil, el segundo encuentro del Grupo D será ante Puerto Rico este 11 de marzo, un equipo con poder y jugadores de talento, como lo demostraron en su primer duelo donde vencieron 11-0 a Venezuela.

Puerto Rico tiene a bateadores del calibre de Yadier Molina y Carlos Correa, la experiencia y la juventud en su máximo nivel, bates de calibre que en cualquier oportunidad dejarán sin oportunidad al pitcheo mexicano.

Como es bien sabido, en el béisbol sin pitcheo no puedes ganar encuentros, y al menos en el primer encuentro, los lanzadores mexicanos dejaron mucho que desear, solo el pitcheo intermedio funcionó, pero ni Yovani Gallardo ni los cerradores Roberto Osuna y Oliver Pérez pudieron aguantar.

Miguel González, apodado el Mariachi, será el iniciador de la novena mexicana, con la misión de llevar el encuentro al menos a la quinta entrada sin daño para aspirar a la victoria.

Si México cae derrotado podría repetir su actuación del 2014 cuando solo pudo ganar un encuentro en su peor participación en el torneo y desaprovechando el ser local, una victoria le daría oportunidad de avanzar a la siguiente ronda al enfrentar a Venezuela el domingo.